La tercera posición y el boicot sistemático


Los militares primero, y Perón después promovían una política equidistante con las dos potencias dominantes, ni Estados Unidos ni la URSS. Esta tercera posición se basaba más en un pensamiento nacionalista. A pesar de eso, generó relaciones diplomáticas con la URSS y trató de recomponer, con poco éxito, relaciones con los Estados Unidos.

Estados Unidos tenía dos razones fundamentales para boicotear a la Argentina: Argentina era una competencia para las exportaciones de granos para los Estados Unidos y la Argentina se había declarado neutral durante la guerra. Estados Unidos comenzó a vender productos industriales a América Latina, logrando reemplazar a la Argentina y obstaculizó la venta de alimentos a la Europa hambrienta de la posguerra.  Este fue un boicot sistemático ya que se mantuvo durante años y en distintas áreas de la política y el comercio internacional.
Sin embargo cabe resaltar que Gran Bretaña no aceptó el boicot y siguió comprándole a la Argentina, básicamente carne.

Ferrocarriles


Durante la época de Perón,  se generaron diferentes causas que hicieron que fuera conveniente para los británicos desprenderse de las empresas ferroviarias
·                    Éstas se encontraban en una pésima situación
·                    La descapitalizaron
·                    La obsolescencia
·                    La pérdida general de rentabilidad
Por lo que luego de una larga y compleja negociación, se arregló la compra de los ferrocarriles por un valor similar a las libras bloqueadas y un acuerdo sobre venta de carne, que sería en lo sucesivo pagada en libras convertibles.


En esta imagen se hace alusión a la frase "Perón cumple" para expresar la nacionalización de los ferrocarriles

La industrialización sustitutiva


Durante esta época además se profundizó el proceso de sustitución de importaciones iniciada en la década anterior, contribuidas por:
·                    La Segunda Guerra Mundial
·                    La crisis de los mercados
·                    El aislamiento (acentuado por el boicot americano)
Se avanzó en el sector metalúrgico, como Siam Di tella, que no sólo produjo heladeras, sino además ventiladores, planchas, lavarropas y hasta máquinas de amasar y surtidores para YPF.En algunos casos se exportó a países vecinos que también padecían la falta de suministros habituales.
A la hora de producir estos productos industriales, se adaptaron los modelos y los procedimientos muchas veces de manera improvisada y poco eficiente, y se usó intensivamente la mano de obra.
Las consecuencias que trajo este proceso de industrialización sustitutiva son:
·                  Crecimiento de empresas industriales tradicionales
·                  Crecimiento de una amplia capa de establecimientos medianos y pequeños
·                  Aumento en forma notable de la mano de obra industrial

Alternativas económicas de pos-guerra


El fin de la guerra y la conclusión de esa suerte de “vacío de poder” en el mundo, había permitido el crecimiento de distintos sectores industriales marginales como el argentino. Obviamente, ya se había abandonado la idea de una vuelta a la “normalidad”; por lo que se plantearon diferentes ideas en relación con el futuro económico del país:
·                    La de Pinedo, en 1940, que planteaba estimular las industrias “naturales”, capaces de producir eficientemente y de competir en los mercados externos, asociarse con Estados Unidos para sustentar su crecimiento, y a la vez mantener un equilibrio entre el sector industrial y el agropecuario, del cual debían seguir saliendo divisas necesarias para la industria.
·                    La planteada por grupos militares durante la guerra, que buscaba profundizar la sustitución, extenderla a la producción de insumos básicos (como el acero o el petróleo), y todo esto mediante una decidida intervención del Estado para de esa manera asegurar la autarquía.

¿Quiénes se beneficiaron con Perón?


Perón tuvo en cuenta principalmente los intereses inmediatos de los trabajadores que constituían su apoyo más sólido, por ejemplo, con la política de redistribución de ingresos, que hacia que los sectores trabajadores contribuyeran a la expansión sostenida del consumo. La política del Estado apuntó a la defensa del sector industrial instalado, y a su expansión dentro de las pautas vigentes de protección y facilidad. Éste recibió:
·                    Amplios créditos del Banco Industrial
·                    Protección aduanera para eliminar competidores externos
·                    Divisas adquiridas a tipos preferenciales para equiparse
En este periodo, la alta ocupación y los salarios en alza trajeron aparejada una expansión de la demanda y una inflación cuyos niveles empezaron a elevarse, pero a la vez ganancias importantes para los empresarios.



Nos pareció interesante esta imagen como consecuencia de que se representan a Perón y  su mujer de una manera mesiánica, es decir, como personas que van a permitir que la clase baja pueda ascender económicamente y así mejorar su calidad de vida

“La cadena de felicidad”


Romero hace referencia a esta expresión -en relación al mercado interno y a la defensa del pleno empleo- de manera irónica, ya que Perón utilizó la existencia de una abundante reserva de divisas, acumulada durante los prósperos años de la guerra, de manera desorbitada, desafiando las leyes de la contabilidad y con la esperanza puesta de una nueva guerra mundial, produciendo que se gastara en el exterior mucho más de lo que entraba. Además, el gobierno de Perón perjudicó a los productores rurales, que padecieron al falta de insumos y maquinarias, el congelamiento de los arrendatarios, y el costo más alto de la mano de obra.

El avance del Estado


La política peronista se caracterizó por un fuerte impulso a la participación del Estado con la dirección y regulación de la economía. Además, desarrolló tendencias iniciadas en la década anterior, pero las extendió y profundizó y hubo una generalizada nacionalización de las inversiones extranjeras.
Por otra parte, el Estado buscó avanzar en relación a los transportes (con los ferrocarriles y la incipiente Aerolíneas Argentina) y la comunicación (con los teléfonos)
Igualmente, lo más destacable de los gobiernos de Perón fueron los beneficios que les brindó a las clases trabajadoras:
·                    Los salarios empezaron a subir notablemente
·                    Las vacaciones pagas
·                    Las licencias por enfermedad
·                    Los sistemas sociales de medicina y de turismo
·                    Los sindicatos pasaron a tener un papel mucho más importante en el país
·                    Mejora de la salud pública
·                    Congelamiento de los alquileres
·                    Establecimiento de salarios mínimos y de precios máximos
·                    Planes de vivienda y construcción de escuelas
·                    Organización del sistema jubilatorio